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Tejidos de primera
Varios siglos antes de la llegada de los españoles, los pueblos aborígenes producían textiles de gran calidad y belleza. En el Noroeste, en la región de Cuyo y en todo el Sur, las señoras hilaban y tejían con sus rústicos telares de madera. Obtenían las tinturas de raíces, cortezas y frutos. Y fabricaban, sobre todo, nos y mafias. Ya en el siglo XVIII, los ponchos indios, abrigadísimos e impermeables, eran muy apreciados por españoles y criollos. Se vendían muy caros en Buenos Aires. En el siglo XIX, ¡un poncho artesanal se cambiaba por quince o veinte yeguas! En el Noroeste, las artesanas todavía utilizan el antiguo método de las cinco agujas para tejer medias y pulóveres de lana de llama. Y las mujeres tobas del Chaco, Salta y Formosa siguen retorciendo sobre sus piernas las fibras del chaguar |
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